Si existe algo parecido al paraíso, ¡¡Malapascua se le parece mucho!! Quizás no tanto como Palawan y El Nido, ya que es una isla muy pequeñita. Pero Malapascua tiene un algo especial. Una especie de imán mágico. Una atmósfera que rara vez se encuentra.

Malapascua, se encuentra en el extremo norte de Cebu. Es una islita bastante pequeña, que debe medir unos 2 kilometros de norte a sur, y 500 metros de este a oeste. Tiene una playa de arena blanca que me recordó mucho a Alona Beach, en Bohol, pero más bonita aún. Más natural, más rústica, más mágica.

La primera línea de playa está llena de todo tipo de hoteles, desde resorts algo caros y con restaurantes a pie de playa hasta hostels más económicos. La mayoría de ellos son también Diving Shops, ya que Malapascua es conocida mundialmente por su submarinismo.

Después de recorrerme toda la línea de playa, encontré un hotelito bastante económico. Blue Ocean por 500 PHP / 8,5 € con internet, baño, etc, muy completo. Lo único malo es que tenía un generador (en la isla cortan la electricidad de 2am a 4pm) bastante ruidos. Pero después de casi 2 meses en Filipinas, estaba inmunizado a los gallos destemporizados (se ponen a cantar a horas aleatorias de la noche), obras, generadores, etc…

¿Cómo llegar a Malapascua?

Para llegar a Malapascua tendremos que llegar al pueblo de Maya, ubicado al norte de la isla de Cebú. Para llegar a Maya tendremos que tomar un autobús desde North Bus Terminal de Cebu city. Hay autobuses más económicos que salen cada 15 minutos y otros algo más caros, pero también más cómodos y con aire acondicionado. A mi me gusta viajar un poco a lo “local”, así que opté

Embarcadero de Maya
Embarcadero de Maya

por la opción más económica. El precio del trayecto es de 200 PHP / 3,5 € y la duración es de 4-5 horas.

Una vez en Maya habrá que dirigirse al embarcadero que está enfrente de la estación de autobuses. Desde ahí salen pequeños botes llamados “bangka” que nos llevarán a Malapascua por unos 100 PHP / 1,5 € y en lo que tardaremos aproximadamente 30 min. El último bangka sale a las 16:30 por lo que tenedlo en cuenta a la hora de salir de Cebú, para no quedaros en tierra y perderos el atardecer de Malapascua.

 

Buceo en Malapascua

Tiene diferentes lugares donde bucear, y se pueden ver Pez Gato, Tiburones Martillo, Tiburón Zorro, Tiburones ballena, Mandarine Fish, el Pez Rana…

Nudibranquios en Malapascua
Nudibranquios en Malapascua
pez rana
Pez Rana en Gato Island
Tiburón oceánico de puntas blancas
Tiburón oceánico de puntas blancas
Tiburón Zorro en Malapascua
Tiburón Zorro en Malapascua

La isla

El primer día me dedique a recorrerme la isla andando hasta el faro del norte donde una jovenzuela me mostró el camino escondido al faro. Si no la hubiese encontrado, habría estado horas buscando la manera de subir a él.

Malapascua
Malapascua

El camino hacia el norte es precioso. Es como una jungla, en la que te irás encontrando pequeños pueblos de casitas de bambú y madera. Las gallinas correteando entre los niños. Te sientes como Robinson Crusó si hubiese descubierto un pueblecito indígena en su Isla del Tesoro .

He de mencionar el sitio al que iba TODOS los días a cenar. Xada plato principal costaba 60 PHP / 1 €. Así que con un plato principal y alguna cosilla para acompañar tenías una comida esplendida. Estaba en la segunda línea de playa cerca del muelle y lo reconocerás por que está lleno de backpackers de todos los rincones del mundo.

Es aquí donde conocí a Mark, Susan y Aart. Tres holandeses supermajos, con los que al día siguiente me fui a Camotes Island.

Kalanggamman Island

Desde Malapascua salen todos los días barcos hasta Kalaggaman Island, uno de los tesoros mejor escondidos de Filipinas. Una pequeña isla a unas dos horas en barquito. Una vez leí que si no puedes mejorar lo que dice una imagen con palabras, mejor no lo estropees. Así que os dejo esta maravillosa foto.

Isla Kalanggaman
Isla Kalanggaman

Isla de amaneceres y atardeceres

Después de un día de buceo y antes de ir a cenar algo rico a uno de los restaurantes de la isla, no podrás evitar quedarte petrificado ante el despliegue de colores del atardecer. De repente el horizonte se colorea de un rojo intenso. Se va difuminando hacia un amarillo que da paso al azul. Si hay nubes verás como en ellas se colorean los tonos. Si lo acompañas de un rico coco o un delicioso batido de mango, este momento quedará grabado en tu memoria para siempre.

 

¡Vótanos! 🙂

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