Y aquí siguieron mis aventuras: Bohol. La isla de Bohol, esta al este de Cebú. Esta isla está al este de la isla de Cebú, y se llega a ella tras una ruta de 2 horas en barco. El ferry sale desde la ciudad de Cebú y cuesta aproximadamente 5 €. El ferry llega a la ciudad de Tagbilaran, situada entre la gran isla y la pequeña península al sur.

Desde Tagbilaran podremos tomar un mototaxi hacia donde deseemos. En mi caso mi primera parada fue: Panglao.
Si aun no te has situado, puedes ver nuestra GUÍA DE VIAJE DE FILIPINAS.

Panglao & Alona Beach

Bohol es una isla relativamente grande, aunque el

Mapa de Bohol

turismo principal se concentra en la pequeña isla al sur llamada Panglao, conectada a través de dos puentes.

Incluso dentro de Panglao, el turismo se vuelve a concentrar en una pequeña playa, que tendrá unos 500 metros de longitud, llamada Alona Beach.

Alona es una playa paradisíaca de aguas turquesas y arena blanca como la nieve. El agua está calentita (comparada con el Atlántico o el Cantábrico) y desgraciadamente está en ese punto en que  empieza a ser demasiado comercial. No es una playa al estilo Ibiza, ni hay excesiva gente. Pero se nota que se ha hecho eco y los resorts empiezan a invadir esa preciosa primera linea de playa. Aunque sigue estando precioso, el diseño de la playa sigue siendo al más puro estilo paradisíaco. Hay hoteles como Alona Kew y Lost Horizon que están bastante bien, pero cuyo presupuesto escapa al de los Backpackers como yo.

Tampoco es fácil encontrar un restaurante donde comer/cenar/desayunar a un precio razonable (a veces soy muy exquisito y si sé que se puede desayunar por 0,5€, para que me voy a gastar 3€…). Aún así son precios que si los traducimos a euros y los trasladamos a un escenario europeo siguen siendo muy baratos, pero para el que lleva viajando más de un mes en Asia…

Aun así, como buen backpacker encontre un hotel: Alona Groove. Negociando un poco me dejaron la habitación a 700 PHP / 11€: con ventilador (lo prefiero al aire acondicionado), baño propio, cama de matrimonio y wifi gratuito.

Alona Beach: atardecer

Buscando un poco por la playa también encontré un sitio muy agradable donde comer, Trudis Place, en donde servían menús por 220 pesos (4euros) bastante abundantes: ensalada de primero, un segundo a elegir entre varias cosas como calamares, cordon bleu, un perolo de gambas, schnitzel…y todo acompañado de patatas fritas o spagetis, y un postre también a elegir entre fruta, mango pancake, pancake de helado,… Además tenían una carta bastante interesante, en la que por pedir Bratkartoffeln ¡se pensaron que era alemán!

Alona Beach: atardecer

Los últimos días de todas formas encontré el sitio más económico, y que ademas estaba bastante bueno y agradable. Un sitio local al que solamente asistían filipinos. Por fin lo encontré. Tenían una oferta muy limitada y variaba según el día, pero solía consistir en un plato de pescado, otro de alguna carne con alguna salsa, tortilla de berenjena (uno de mis platos favoritos filipinos y pinchítos de mazorcas de maíz…y cada plato costaba 15 pesos (25 centimos). De hecho el primer día (a los que me conocen no les extrañará) como es tan barato me pedí como 4 o 5 platos, y acabe hecho una bola… Así que os recomiendo ir platito a platito.

Island Hopping

Virgin Islands, Bohol

Una de las actividades más chulas para hacer desde Alona Beach es la de Island Hopping. Hay multitud de sitios en los que podrás contratar una excursión y todas serán igual de buenas. Desde la misma playa te llevarán en una de sus barquitas. En mi caso hice una excursión a Balicasag, que dispone de un santuario marino con multitud de pececitos de colores, estrellas de mar y decenas de cositas que descubrirás.

Después de una deliciosa comida en la orilla, observando el océano infinito el tour siguió con las Virgin Islands. Una isla que con la marea alta está prácticamente cubierta, y que cuando baja la marea muestra un pequeño camino de arena blanca.

Las excursiones por las islas suelen incluir recogida en Alona Beach, chaleco salvavidas, snorkel en ambas islas y una comida. Aunque muchas agencias se adaptan a tu presupuesto y puedes incluir y quitar cosas.
Virgin Islands, Bohol

Río Lobok

Alquilar una moto en filipinas es de lo más barato que hay y desde luego es la mejor forma de moverse por una isla de estas dimensiones. Alquilamos una moto por 500 PHP/ 8€ para dos días y cruzamos a la isla de Bohol por unos largos puentes que conectan Panglao. A la ida, fuimos a comer a uno de los restaurantes flotantes del río Lobok (son una gran atracción turística) y vimos a los pequeños Tarsiers.

Los pequeños Tarsiers, Lobok

Este monito se creía que era el mamífero más pequeño del mundo, pero hace poco fue desbancado por otro mamífero aun más pequeño. Es más pequeño que la palma de una mano y la mitad de su cuerpo son esos dos grandes ojos.

Por recomendación de la Lonely Planet, esa noche decidimos pasarla en el hotel NUT HUTS. Y lo pongo en mayúsculas porque es de los hostels más chulos en los que he estado. Si vais a Bohol no podéis perderos esta experiencia. Después de un caminito de tierra y piedras se llega a su entrada. Desde ahí se atisban unas escaleras tremendamente largas cuesta abajo…pero ya sabíamos que lo que se baja, habría que subirlo… Pero ya se respira algo especial. Es uno de esos hoteles que tiene su propio espíritu. Ubicado en medio de una especie de selva a orillas del río Lobok, se encuentran las cabañitas, elevadas unos 4 metros sobre el suelo, después de una bajada por unas empinadas escaleras por el acantilado.

El restaurante se encuentra a medio camino entre la entrada y las cabañas, y está muy bien pensado. Una terraza de madera sobresaliente y unas vistas espectaculares sobre el río y toda la selva que lo rodea. En el hotel se respira paz y armonía. Todo el mundo habla con todo el mundo, da igual de que zona del mundo vengas (y tu nacionalidad queda reflejada en unas banderitas que cuelgan los recepcionistas, para que sepas que nacionalidades se encuentran en el hotel). La gente se une para organizar excursiones a cuevas y cataratas…en fin, un poco de filosofía backpacker que es la que engancha a tanta gente, jóvenes y no tan jóvenes.

Cataratas del río Lobok

Después de una noche entre miles de sonidos inidentificables, sintiéndote parte de la naturaleza, alquilamos unas piraguas y nos acercamos a las cataratas que hay al norte del hotel. Se sufre un poco remando a contracorriente, pero merece la pena. Te darás un buen chapoteo y te sumerigirás en aguas misteriosas.

Chocolate Hills

Después de una comida sana y rica, nos pudimos en marcha hacía los Chocolate Hills. Este fenómeno natural se compone de alrededor de 1268 conos en formas de colinas de aproximadamente el mismo tamaño. Están repartidas en una superficie de más de 50 kilómetros cuadrados. Además se encuentra en la lista de  Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Se llaman Chocolate Hills, porque en la estación seca el verde desaparece. Entonces quedan cubiertas por una capa marrón, que les hace parecer bombones. Bombones hasta el infinito. Ñam ñam.

Chocolate Hills, Bohol

Las Montañas de Chocolate disponen de un mirador desde el que se vislumbran estas montañitas hasta donde llega la mirada. Sin duda merece muchísimo la pena escaparse para ver este paisaje. No veréis nada igual en la tierra. Además por el camino disfrutaréis de una carretera preciosa acompañados de palmeras y selva. Parece que estás en otra época.

¿Todavía no os ha entrado el ansia por ir a Filipinas?

Bohol, Alona Beach, las Montañas de Chocolate… próximamente ¡El Nido!

Para que ya no podáis esperar más a reservar vuestro vuelo

 

¡Vótanos! 🙂

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