Cómo llegar a Chachapoyas

Hay dos opciones para viajar a Chachapoyas, ambas en autobús. Una vía Chiclayo, que es muy segura y transitada y otra que es llamada la carretera de la muerte. Como decidimos ir por Chiclayo, no podemos hablaros mucho de la segunda opción 😉

Hay varias compañías que operan entre Chachapoyas y Trujillo o Chiclayo y nosotros nos decantamos por Movil Tours, debido a su buena reputación de autobuses cómodos. El trayecto dura unas 9 horas y el precio es de 39 PEN / 10 €.

Dónde alojarse en Chachapoyas

Chachapoyas es una ciudad más bien pequeña y los alojamientos no abundan. Nosotros nos alojamos en Chachapoyas Backpackers Hostel y solo podemos recomendarlo. Un hostel muy limpio, con habitaciones con baño propio, unos dueños la mar de simpáticos que además gestionarán las excursiones que queráis hacer por la zona. El precio por la habitación doble privada con desayuno rondaba los 15 € por noche.

Además de este hostel tenéis otras opciones como Hostal Las Orquídeas, Casa Vieja Hostal u Hostal Belén.

La ciudad de Chachapoyas

La ciudad de Chachapoyas es una pequeña ciudad de montaña en la selva del Amazonas, aunque sin llegar a estar en plena selva. Su nombre significa “Los hombres de las nubes“, porque al estar a una altura considerable los bosques entre los que se encuentra son muy nubosos. Es verdad que es una ciudad acogedora y que tiene su encanto pero no encontraréis restaurantes como los que había en Lima, ni grandes monumentos, ni una Plaza de Armas grandiosa. Pero aun así merecerá la pena dar una vuelta por la ciudad cuando hayáis terminado de ver uno de los puntos fuertes no solo de la zona norte de Perú, sino de todo Perú y que algún día puede que compita con Machu Pichu: La fortaleza de Kuelap.

Plaza de Armas - Chachapoyas
Plaza de Armas – Chachapoyas

La ciudad de Chachapoyas tiene una historia curiosa. Fue la tercera ciudad fundada en Perú por los españoles, después de Lima y Piura y se debe a que los Chachas, los habitantes de esta ciudad, nunca tuvieron una relación estrecha con los incas, por los cuales fueron sometidos. Aun así los incas tuvieron poca influencia sobre este pueblo que se mantenía aislado en la montaña. A la llegada de los españoles, el jefe de Chachapoyas, Huamán, ayudó a los españoles a vencer a los incas. Más adelante, fue un enclave importante como capital de Amazonas y punto intermedio entre la costa y la selva, hasta que se construyó la carretera asfaltada de Pedro Ruiz, que no pasa por ella. Desde entonces vive del turismo y del comercio local, con un precioso mercado que no podéis perderos.

La fortaleza de Kuelap

La verdad es que cuando fuimos a Perú, nosotros no habíamos escuchado hablar de Kuelap. Se podía leer muy poco en internet, y fue gracias a que visitamos FITUR en Madrid, que el chico del stand de Perú nos dijo que no nos podíamos perder la Fortaleza de Kuelap. Que ahora todavía está en simbiosis con la naturaleza, pero que dentro de poco se iba a convertir en el nuevo Machu Pichu… y no pudimos resistirnos ante la maravilla de ver algo así sin estar todavía tocado por el hombre moderno.

Sin duda fue uno de los mejores días en Perú. Para llegar a Kuelap hay que ir en autobús desde Chachapoyas, lo más fácil es preguntar en el hostel donde estéis o en alguna de las agencias de viaje. El precio de entrada a la ciudadela es de 15 PEN y en el camino podréis ver desde el autobús algunas ruinas precolombinas, además de unas preciosas vistas en el camino serpenteante que llega hasta la fortaleza.

Fortaleza de Kuelap - Entrada
Fortaleza de Kuelap – Entrada

Kuelap es una gran ciudadela fortificada con grandes sillares de piedra, construida entre el año 500 y 1492 y conservada en muy buenas condiciones y ubicada en lo alto de una gran montaña desde la que se pueden ver unas preciosas vistas panorámicas de toda la zona. Si nos ponemos entonces en la piel de la civilización que protegía esta ciudadela, podemos entender que estaban en una situación estratégica excepcional y que controlaban todo lo que pasaba a su alrededor.

Fortaleza de Kuelap
Fortaleza de Kuelap

La ciudadela tiene una planta ovalada y unos sillares de piedra enormes, que hacen que las murallas alcancen los 20 metros de altura y un perímetro de 700 metros.

Kuelap - Murallas
Kuelap – Murallas
Kuelap - Murallas
Kuelap – Murallas

Tenía 3 accesos a la ciudadela, que se ingeniaron con la seguridad en mente. Las puertas son pequeñas aperturas en la piedra, que dan acceso a una rampa inclinada y de piedra resbaladiza, por la que cualquier atacante solo habría poder pasado de uno en uno y además con gran dificultad.

Kuelap - Puerta de acceso
Kuelap – Puerta de acceso

Dentro de la fortaleza hay dos zonas diferenciadas y se pueden encontrar las bases de más de 400 viviendas circulares decoradas con frisos geométricos. Una de las casas ha sido reconstruida y se puede ver como estaba techada también.

Kuelap - Casas circulares y El Tintero
Kuelap – Casas circulares y El Tintero
Kuelap - El Tintero y sus llamas
Kuelap – El Tintero y sus llamas

En su época más esplendorosa vivían en Kuelap hasta 3500 personas. Además de viviendas hay un extraño edificio con forma de cono invertido llamado El Tintero, en el que se cree que se oficiaban los ritos religiosos, ya que dentro se han encontrado restos de huesos animales, probablemente de sacrificios.

Kuelap - Frisos geométricos
Kuelap – Frisos geométricos

También podréis ver una gran torre de vigilancia desde la que hay todavía mejores vistas.

Kuelap - Torre de vigilancia
Kuelap – Torre de vigilancia

 

Las gran cascada de Gocta

La verdad es que yo, Álvaro, tengo una cierta debilidad por las cataratas… no sé si es que de pequeño me imaginaba que detrás de ellas había un tesoro o una sirena esperándome, pero cuando se que hay una cascada de nombre, tengo que visitarla. La cascada de Gocta se sitúa actualmente en el quinto lugar, entre las cataratas más grandes del mundo y tiene 773 metros en dos saltos. Impresionante, ¿verdad? Cuesta creer que esta cascada fue descubierta por unos exploradores alemanes en 2005… si, leéis bien: 2005. Hasta entonces consiguió mantenerse escondida de turistas, exploradores, Google Earth, el gobierno…

Gocta - Vista panorámica
Gocta – Vista panorámica

Para llegar a ella lo más fácil es que lo organicéis en Chachapoyas desde vuestro hostel. Un tour que te lleva hasta el pueblo donde se encuentra, Cocachimba, y un tour con guía costará unos 90 PEN y puede durar de 2 horas a 5 horas, dependiendo del tiempo que os haga. También se puede visitar por cuenta propia, llegando a Cocachimba en mototaxi o caminando.

Gocta - Entrada
Gocta – Entrada

Una vez se llega a Cocachimba, se ve que el pequeño pueblecito vive prácticamente para los excursionistas y los turistas que quieren visitar su famosa cascada. En la ruta por la selva podréis tomaros una rica bebida hecha con la caña de azúcar en alguna casita, haceros fotos y sufrir un poco debido a las cuestas arriba y cuestas abajo. Nosotros además tuvimos mala suerte con el tiempo y nos cayó una lluvia, que parecía que iba a aparecer Noé a salvarnos del diluvio universal. Por lo que si hay una ligera amenaza de lluvia, es aconsejable alquilar unas botas de agua a la entrada del tour… lo agradeceréis.

Catarata de Gocta - Camino
Catarata de Gocta – Camino

Después de un recorrido que normalmente se hace en una hora (y que nosotros hicimos en dos debido a la lluvia que nos pilló por el camino), llegaréis al pie de las cataratas, donde podréis tomaros un descanso y contemplar esta gran maravilla.

Catarate de Gocta
Catarate de Gocta

¿No os ha parecido la Fortaleza de Kuelap una de las más impresionantes que habéis visitado?

¿Y la excursión a la cascada de Gocta no es impactante?

¡Chachapoyas sin duda es un imprescindible en Perú! ¿No crees?

 

¡Vótanos! 🙂

Deja un comentario